Benchmark reform

2018 — 2020

¿En qué normas se concreta esta iniciativa?

Los casos de manipulación de los índices de referencia interbancarios (conocidos como “íbores”) han puesto de manifiesto  su vulnerabilidad y los posibles efectos adversos en la estabilidad financiera. Por ello, el G-20 y el Financial Stability Board (FSB) incluyeron en su agenda recomendar una regulación que cubriera las lagunas detectadas.

Así nace en Europa el Reglamento (UE) 2016/1011, sobre los índices utilizados como referencia en los instrumentos financieros y en los contratos financieros o para medir la rentabilidad de los fondos de inversión (conocido por sus siglas en ingles BMR). Este reglamento se completa con varias normas técnicas de desarrollo y de ejecución, y documentos de Q&A de la ESMA.

El objetivo de la normativa es mejorar el funcionamiento y la gestión de los índices de referencia, y asegurar que los índices producidos y utilizados en la Unión Europea sean robustos, fiables, representativos y adecuados para sus fines, así como no susceptibles de manipulación.

BMR y sus equivalentes en otras jurisdicciones suponen un reto para el sector (en especial para los contribuidores y usuarios de los índices de referencia), dado que implica el nacimiento de nuevos índices (Ester [ahora redenominado a €STR], Sofer…) y un cambio de metodología en el cálculo de índices existentes (Euríbor, Eonia…) conocido como “IBOR transition”.

¿Cuáles son las fechas clave?

El BMR es de aplicación desde el 1 de enero de 2018, si bien los índices preexistentes pueden registrarse hasta enero de 2020..

Destacamos los siguientes hitos:

  • 2 de octubre de 2019: nacimiento del €STR (símbolo decidido por el BCE para el euro short-term rate) y fijación del Eonia como un diferencial (spread) fijo respecto al €STR hasta su desaparición (Eonia = €STR + 8,5 p. b.).
  • 31 diciembre de 2021: desaparecerá el Eonia.
  • A partir de octubre 2019: el Euríbor se calculará con la metodología aceptada por el BMR.

Otras obligaciones, como las relativas a los índices críticos y los colegios de supervisores, son de aplicación desde el 30 de junio de 2016.

¿A qué entidades financieras afecta?

Además de los administradores, los principales afectados son:

  • Los usuarios de los índices de referencia (bancos, empresas de servicios de inversión, gestoras, etc.).
  • Los contribuidores de los índices de referencia.

¿Cuáles son los principales efectos?

Sin perjuicio de los impactos relevantes para administradores, destacamos los principales para el sector:

  1. Contribuidores:
    • Gobierno interno: necesidad de establecer una función interna de primer, segundo y tercer nivel de control; implementación de políticas y procedimientos de información a la dirección.
    • Controles: procedimientos de gestión y control del personal, verificación de aportaciones y formación, entre otros.
    • Registros: comunicaciones, auditorias.
    • Aportaciones obligatorias para algunos índices de referencia cruciales.
  2. Usuarios:
    • Legales: revisión de contratos, renegociación y subsanación de cláusulas tipo y fall back.
    • Operativos y tecnológicos: actualización de los sistemas y procesos de valoración y liquidación; por ejemplo, según la nueva hora de publicación.
    • Modelos de valoración de riesgos: valoración de la exposición al riesgo.
    • Contable: valoración del efecto en la contabilidad, especialmente en las coberturas contables.

Por otro lado, con respecto a los folletos de valores o de otros productos de inversión que utilice un índice de referencia, el emisor, el oferente o la persona que solicite la admisión a cotización en un mercado regulado se asegurará de que el folleto indique si el índice de referencia es proporcionado por un administrador de índices registrado.


Para seguir la evolución de esta iniciativa, consultar el apartado de documentos vinculados.

Si desea más información, no dude en contactar con finReg360 por cualquiera de las vías disponibles (ver pie de página).