Initial coin offering - ICO

2018 — 2018

¿En qué normas se concreta esta iniciativa?

No se dispone hasta hoy de un texto legal que regule específicamente las initial coin offering (ICO) ni en la UE ni en España.

Aunque su traducción literal al español sería ‘oferta inicial de monedas’, lo que se emite en las ICO no son necesariamente monedas ni criptomonedas.

Una ICO es una nueva forma de financiación de proyectos o de empresas en fases tempranas en la que se emiten fichas o tokens criptográficos, que son los que dan acceso a la infraestructura que se vaya a armar con el proyecto. Por tanto, las ICO pueden referirse tanto a la emisión de criptomonedas como a la emisión de derechos de distinta naturaleza (los tokens), entre los que se distinguen los security tokens (que podrían encajar en la definición de valores negociables) y los utility tokens.

En España, la primera vez que la CNMV y el Banco de España se posicionaron sobre las ICO fue en febrero de 2018 con un comunicado sobre ellas. En septiembre siguiente, la CNMV publicó sus criterios en relación con las ICO y actualizó su documento de preguntas y respuestas sobre las fintech, que incluía cuestiones muy relevantes como las siguientes:

  • Se admite que la colocación y la custodia de tokens considerados como instrumentos financieros (security tokenspuedan realizarse en España por el propio emisor, sin necesidad de intervención de empresas de servicios de inversión.
  • Los tokens que se consideren instrumentos financieros podrán tratarse como valor negociable representado mediante su registro con la tecnología blockchain. Sin embargo, la CNMV no ve posible la negociación de tokens en mercados regulados españoles, sean sistemas multilaterales de negociación (SMN) (por ejemplo, el MAB) o sistemas organizados de compensación (SOC)Sí podrán negociarse en el extranjero sometiéndose a las normas del país que prevea esta posibilidad.
  • Sobre los tokens o criptoactivos que, por su naturaleza, no puedan ser considerados como valores (los utilities), aunque no se exigen requisitos específicos para una plataforma que los negocie (exchange), al no existir hoy una regulación de los exchanges ni de su actividad, la CNMV entiende que se les deberían aplicar, como mínimo, normas de custodia o registro, de gestión de conflictos de intereses y de transparencia en sus comisiones, además de la normativa de prevención del blanqueo de capitales. Por eso recomienda que estas plataformas de negociación se sometan de forma voluntaria a los principios de la normativa del mercado de valores, para garantizar un correcto funcionamiento de su actividad.

La CNMV está revisando estos criterios según la experiencia acumulada y el debate que se está desarrollando hoy en muchos países y, desde luego, también porque espera que la ESMA publique su criterio antes del cierre del año 2019.

Antes que la CNMV y el Banco de España, distintas autoridades han publicado advertencias sobre este asunto. Una de las más relevantes en el ámbito europeo la emitió la ESMA en noviembre de 2017, y, por su alcance general, destacan un comunicado del IOSCO de inicios del 2018 y la comunicación de la SEC de diciembre de 2017.

Los supervisores, con estos comunicados (ver el apartado de documentos vinculados), quieren advertir a los usuarios financieros minoristas de los riesgos asociados a este tipo de inversiones, en las que, según señalan, a la fecha y debido a la falta de regulación, existe un alto riesgo de pérdida o fraude.

¿Cuáles son las fechas clave?

No se conoce una fecha estimada para la regulación de las ICO o para modificar la regulación actual sobre los valores negociables para encajar esta nueva modalidad de emisiones y su negociación en mercados españoles. Pese a ello, las últimas novedades hacen pensar durante 2019 podemos ver importantes novedades.

Las ICO son una realidad y, por ello, en marzo de 2018 nació AETOK, la Asociación Española de Tokens e ICOs (ver enlace en documentos vinculados).

¿A qué entidades financieras afecta?

La nueva realidad de las ICO afecta, además de a sus emisores, a cualquier entidad financiera que participe en la comercialización o venta de tokens. En efecto, según el comunicado citado de la CNMV, la mayoría de las ICO, atendiendo a sus características, pueden entrar en la definición de valor negociable (security token) y podría acogerse a excepciones de oferta pública cuando vaya dirigida a menos de 150 inversores, por establecer una inversión mínima de 100.000 euros o por suponer un importe total inferior a 5 millones de euros.

Cuando en la colocación haya publicidad y se contemple público destinatario minorista, será necesario que intervenga una empresa de servicios de inversión. Esta puede, sin embargo, según el comunicado de la CNMV de 2018, limitarse a la validación y supervisión generales de la oferta, de la información que se facilite a los inversores y del procedimiento de colocación o comercialización, sin que tenga que participar en cada suscripción o adquisición.

¿Cuáles son sus principales efectos?

La futura regulación de las ICO debería mitigar los riesgos que los distintos supervisores han venido apuntando en sus comunicados; a saber:

  1. Operar en un espacio no regulado.
  2. Generar problemas derivados del carácter transfronterizo del fenómeno.
  3. Elevar el riesgo de pérdida del capital invertido.
  4. Plantear problemas de iliquidez y volatilidad extrema.
  5. Ofrecer una información inadecuada o insuficiente.

Para seguir la evolución de esta iniciativa, consultar el apartado de documentos vinculados.

Si desea más información, no dude en contactar con finReg360 por cualquiera de las vías disponibles (ver pie de página).