Revisión del Sistema Europeo de Supervisión Financiera en el marco de la Capital Markets Union - CMU

2019 — 2019

¿En qué normas se concreta esta iniciativa?

La Comisión Europea publicó, en septiembre de 2017, una propuesta de revisión de diversas normas europeas en el ámbito de la Capital Markets Union (CMU). En total, propone modificar 11 reglamentos y 2 directivas, incluyendo la modificación de los reglamentos que regulan las tres Autoridades Europeas de Supervisión (ESA).

El actual sistema de supervisión en la Unión Europa se remonta al año 2010, cuando se crearon las tres ESA: ESMA, EBA y EIOPA, respectivamente encargadas de la supervisión microprudencial de valores, banca y seguros, en cuyos órganos de decisión se incluyeron a las autoridades nacionales competentes.

El plano macroprudencial fue asignado a la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS).

Estos organismos empezaron a operar en 2011.

La nueva propuesta de la Comisión mantiene esas tres autoridades y a la JERS, con sus respectivos ámbitos, si bien refuerza sus cometidos.

¿Cuáles son las fechas clave?

En marzo de 2019, el Parlamento Europeo y los Estados miembros, con el apoyo de la Comisión Europea, llegaron a un acuerdo sobre los elementos clave de esta reforma del sistema de supervisión financiera.

Este acuerdo viene seguido de trabajos técnicos adicionales para que el Parlamento Europeo y el Consejo puedan formalmente adoptar los textos finales, aunque la fecha es aún incierta.

¿A qué entidades financieras afecta?

A todas las entidades financieras, pertenecientes a los ámbitos de valores, seguros o banca, y a los supervisores locales o autoridades nacionales competentes (ANC), en especial, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

¿Cuáles son los principales impactos?

Subsisten, con arreglo a la propuesta de la Comisión, las tres ESA, y se refuerzan los recursos y herramientas de supervisión y sanción a su disposición. En cuanto a la JERS, la Comisión propone revisar su organización y funcionamiento. Todo ello con el objetivo de asegurar una supervisión financiera en la UE más rigurosa e integrada.

Se introducen importantes novedades sobre su capacidad para recabar información de las entidades participantes en los mercados, cuando las ANC no puedan facilitarla, y para imponer multas.

Se aumentan las competencias de supervisión directa de la ESMA, en ámbitos como los fondos de capital riesgo, fondos de emprendimiento social y fondos de inversión a largo plazo europeos, folletos (los que implican una dimensión transfronteriza, una elevada complejidad técnica o riesgos de arbitraje regulatorio), abuso de mercado, intervención de productos y proveedores de servicios de suministro de datos.

Por su parte, la EIOPA desempeñará un papel más importante en la promoción de la convergencia en las validaciones de los modelos internos que las compañías de seguros utilizan para calcular los requisitos sobre el capital de solvencia.

En lo que respecta a la EBA, se le asignan importantes competencias en supervisión de la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, y asumirá un rol de coordinación de las ANC que asegure una supervisión efectiva y consistente de esta materia. La EBA podrá, entre otras facultades, pedir información a las ANC o solicitarles la aplicación de determinadas medidas y, llegado el caso, requerírselo directamente a las propias entidades financieras.

La propuesta espera que los nuevos poderes asignados a las ESA ayuden a completar la Unión de los Mercados de Capitales, para la que es fundamental la convergencia supervisora.


Para seguir la evolución de esta iniciativa, consultar el apartado de documentos vinculados.

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