Environmental, social and governance - ESG

2020 — 2020

¿En qué normas se concreta esta iniciativa?

Es un conjunto de propuestas regulatorias sobre finanzas sostenibles que comenzaron a publicarse a raíz del Acuerdo de París de 2016 sobre cambio climático.

Tras este acuerdo, la Comisión Europea aprobó un plan de acción sobre esta materia en mayo de 2018 y en julio siguiente creó un grupo de expertos que lanzó una batería de propuestas regulatorias.

La piedra angular de ellas es contar con un sistema de clasificación unificado o taxonomía de factores medioambientales, sociales y de gobernanza, que es lo que se conoce en el sector como factores ESG, por las siglas en inglés de environmental, social and governance.

Estas propuestas regulatorias (que se concretarán en reglamentos comunitarios) son:

  • Un reglamento que establecerá una taxonomía de lo que puede considerarse una actividad económica medioambiental sostenible que facilite este tipo de inversión.
  • Otro sobre la información de las inversiones sostenibles y los riesgos para la sostenibilidad (que modificará la Directiva (UE) 2016/2341, sobre fondos de pensiones de empleo).
  • Y un tercero que modificará el reglamento de índices de referencia para crear nuevas categorías de índices que incluyan los de bajo carbono y de reducción de emisiones de carbono.

El 18 de abril de 2019, el Parlamento Europeo aprobó el segundo reglamento mencionado. El nuevo reglamento, que entrará en vigor a los 15 meses de su publicación en el DOUE, aún pendiente, fija varias cuestiones importantes:

  1. Cómo los participantes en los mercados financieros y asesores financieros deben integrar los riesgos y oportunidades ESG en sus procesos para actuar en el mejor interés de los clientes.
  2. Cómo se va a informar a los inversores acerca del cumplimiento de la integración de los riesgos y oportunidades ESG.
  3. Cómo deben divulgarse los efectos adversos en estas cuestiones, como en el caso de los activos de entidades que contaminan el agua o dañan la biodiversidad, por ejemplo.

Además, se han propuesto modificaciones de las normas de desarrollo de MiFID II IDD para que también incluyan factores ESG en el servicio de asesoramiento que prestan las empresas de servicios de inversión y los distribuidores de seguros.

La Comisión ha consultado también a la ESMA sobre posibles modificaciones en el mismo sentido para UCITS y AIFMD, que afectarían a los procesos internos de las sociedades de gestión de fondos armonizados y alternativos.

El 18 de junio de 2019, la Comisión Europea publicó las Directrices sobre el contenido de la información relacionada con el medio ambiente en los informes no financieros de grandes entidades de interés público con más de 500 empleados (entidades cotizadas, bancos y compañías de seguros), conforme a la Directiva 2014/95/UE. Estas directrices, no vinculantes, pretenden ayudar a las entidades a divulgar la información no financiera pertinente de la forma más coherente y de manera que sea comparable.

¿Cuáles son las fechas clave?

Se espera que los distintos actos de desarrollo se publiquen durante 2019, lo que apunta a que las primeras normas entrarían en vigor durante 2020.

¿A qué entidades financieras afecta?

A todas las entidades financieras.

¿Cuáles son los principales efectos?

Los efectos son múltiples. El plan de acción de la Comisión es muy ambicioso y va a exigir del sector financiero elevados costes y esfuerzos.

Para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París para 2030 (incluida una reducción del 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero), según la Comisión Europea, hay que cubrir un déficit de inversión estimado en 180.000 millones de euros al año, que se va a apoyar con el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas.

El sector público no tiene capacidad para asumir por sí solo la magnitud de la inversión que supone este plan. Por eso, el sector privado tendrá que esforzarse en colaborar en la consecución de los objetivos propuestos y reorientar el capital privado hacia inversiones más sostenibles:

  • Los inversores institucionales y los gestores de activos deberán integrar los factores ESG, en sus procesos de gestión de riesgos.
  • Los bancos y empresas de servicios de inversión deberán tener en cuenta las preferencias ESG de sus clientes cuando asesoren sobre instrumentos financieros.
  • Las aseguradoras y distribuidores de seguros deberán igualmente recabar las preferencias ESG en la venta de productos de seguros.
  • Los gestores de índices deberán establecer criterios ESG y podrán lanzar índices de sostenibilidad.
  • Las gestoras de planes de pensiones deberán integrar criterios ESG al gestionar sus planes de pensiones de empleo.

En definitiva, esta iniciativa supondrá un cambio de gran calado en el enfoque de negocio de las entidades financieras y en su estrategia para diseñar productos y prestar servicios.

Todo ello requiere, a juicio de finReg, contar con un plan de seguimiento específico que permita detectar oportunidades y retos.


Para seguir la evolución de esta iniciativa, consultar el apartado de documentos vinculados.

Si desea más información, no dude en contactar con finReg360 por cualquiera de las vías disponibles (ver pie de página).