La ESMA informa sobre barreras para la participación del inversor minorista en los mercados y avanza líneas de simplificación regulatoria
17-03-2026 — AR/2026/034
El informe de la ESMA analiza las barreras para la inversión minorista, que afectan al diseño de la regulación y a la experiencia del cliente, y recoge futuras líneas de simplificación en aspectos como la información al inversor, las evaluaciones de la idoneidad, y la conveniencia, y las preferencias de sostenibilidad.
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La Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM o ESMA, por sus siglas en inglés) ha publicado, el 12-3-2026, un informe sobre el documento de consulta (call for evidence) que expuso referido al recorrido del inversor minorista, en el que resume las observaciones recibidas sobre los obstáculos que siguen dificultando la participación del inversor minorista en los mercados de capitales.
Este informe no contiene propuestas normativas definitivas, pero sí:
- anticipa las áreas en las que la ESMA indica que centrará sus trabajos técnicos,
- las considerará en las revisiones de sus directrices, en función también del desarrollo final de la Estrategia de Inversión Minorista (Retail Investment Strategy o RIS), y
- usará estas conclusiones para preparar futuros trabajos técnicos sobre los actos delegados de MiFID II1 y en posibles revisiones de sus directrices en este ámbito.
La ESMA concluye que no existe una única barrera que explique la reducida participación minorista en los mercados de capitales, sino una combinación de factores que se refuerzan mutuamente y que afectan al acceso, comprensión y confianza del inversor. .
A continuación, resumimos los aspectos más relevantes del informe.
Principales obstáculos identificados
Las barreras a la inversión minorista —indica la ESMA— resultan de una combinación de factores regulatorios y no regulatorios, de importancia variable según el tipo de participante y el Estado miembro considerados.
Entre los principales obstáculos detectados, el informe destaca:
- la falta de confianza en los mercados de capitales, vinculada, entre otros factores, a conflictos de intereses, mala comercialización o fraude;
- el bajo nivel de educación financiera, aunque varias asociaciones de consumidores advierten de que no debe trasladarse al inversor toda la responsabilidad por la escasa participación minorista;
- determinados factores culturales y conductuales, como la aversión al riesgo o la preferencia por activos líquidos y depósitos bancarios;
- la complejidad y escasa comparabilidad de determinados productos, y la percepción de costes elevados;
- las dificultades derivadas de la información al cliente, sobre todo por su volumen, fragmentación y escasa adaptación al entorno digital;
- las fricciones asociadas a los procesos de idoneidad y conveniencia, y
- los obstáculos relacionados con la fiscalidad transfronteriza, que siguen desincentivando la distribución y la inversión fuera del mercado nacional.
El informe también refleja que no todos los participantes dan el mismo peso a estas barreras:
- las asociaciones de consumidores destacan, sobre todo, la confianza, las comisiones y la comparabilidad;
- los participantes del sector insisten más en la educación financiera, los factores conductuales y las rigideces regulatorias, y
- el Grupo de Partes Interesadas de Valores y Mercados (SMSG, en siglas inglesas), asesores técnicos de la ESMA, subraya también la relevancia de elementos nacionales, como la fiscalidad o el diseño de los sistemas de pensiones.
Principales ámbitos de simplificación
El informe anticipa que los futuros trabajos de la ESMA se orientarán sobre todo a simplificar el recorrido del inversor minorista sin rebajar el nivel de protección, con especial atención a la reducción de cargas operativas y al problema de la sobrecarga informativa.
En concreto, prevé avanzar en:
-
simplificar la información al inversor, para hacerla más clara, útil y adaptada a recorridos digitales;
-
revisar determinados aspectos de idoneidad y conveniencia, para reducir cargas innecesarias;
-
simplificar el tratamiento de las preferencias de sostenibilidad, uno de los puntos en los que más dificultades prácticas detecta;
-
adaptar mejor las obligaciones regulatorias a entornos digitales y móviles;
-
reforzar el seguimiento supervisor sobre redes sociales, márquetin de afiliados (affiliate marketing), influentes financieros (finfluencers) y otros nuevos canales de distribución, y
- usar las pruebas de consumidor (consumer testing) para validar los cambios en procesos y recorridos digitales.
Además, la ESMA señala que estas líneas de trabajo las desarrollará cuando avance el proceso legislativo de la RIS, para evitar duplicidades o inconsistencias..
Información al inversor
El informe constata que la información al cliente sigue siendo un elemento esencial de protección, pero que el volumen, complejidad y escasa adaptación al entorno digital puede reducir su eficacia. Por eso, se centra en:
-
avanzar hacia modelos de información por capas, con una primera capa más simple y centrada en lo esencial;
-
revisar solapamientos entre distintas obligaciones de información al inversor, para reducir duplicidades;
-
reconsiderar determinadas obligaciones periódicas, como los estados trimestrales, cuando el cliente ya tenga acceso digital a información actualizada;
-
reexaminar la información sobre costes y gastos, que varios participantes consideran demasiado complicada de entender, y
-
presentar la información clave de forma más clara, en mejor momento y con un lenguaje menos técnico.
Asimismo refleja opiniones mixtas sobre el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) o key information document (KID): algunos participantes consideran que sigue siendo útil para ofrecer una visión rápida de riesgos y costes, mientras que otros cuestionan su complejidad, el lenguaje empleado y la utilidad de algunos contenidos, como los escenarios de rentabilidad.
Idoneidad, conveniencia y sostenibilidad
Idoneidad
El informe confirma que la evaluación de la idoneidad sigue siendo clave para la protección del inversor, pero también que su aplicación práctica puede generar ciertas dificultades.
En consecuencia, destaca:
-
la necesidad de simplificar la recogida y actualización de información del cliente;
-
la conveniencia de evitar revisiones innecesarias cuando no haya cambios materiales en su situación;
-
el interés en fomentar el uso de herramientas digitales, cuestionarios dinámicos y procesos más proporcionados, y
-
la posibilidad de avanzar hacia enfoques más flexibles para productos menos complejos.
Asimismo, que muchos clientes no entienden por qué han de facilitar determinada información personal o financiera y que algunas preguntas se perciben como excesivas o intrusivas.
Conveniencia
La valoración general de la evaluación de la conveniencia es positiva, aunque recoge que no siempre asegura que el cliente comprenda realmente los riesgos.
En este ámbito, plantea posibles mejoras como:
-
simplificar las advertencias al inversor;
-
reforzar el componente educativo del proceso;
-
revisar el lenguaje utilizado para hacerlo más claro, y
-
valorar mejor el contexto global de la cartera del cliente.
4.3 Sostenibilidad
La integración de las preferencias de sostenibilidad en la evaluación de la idoneidad sigue apareciendo como uno de los ámbitos más complejos del marco actual.
El informe subraya:
-
la dificultad de entender determinados conceptos técnicos y categorías regulatorias;
-
la complejidad de las preguntas que se formulan al cliente;
-
la escasa capacidad del cliente para expresar sus preferencias de forma clara y útil;
-
la falta de conexión evidente entre las preferencias manifestadas y la oferta real de productos, y
-
la necesidad de ajustar mejor este ámbito a la futura revisión del reglamento de divulgación2 (SFDR, por sus siglas inglesas).
Otras cuestiones destacadas
Además de los aspectos anteriores, la ESMA llama la atención sobre otras cuestiones que también influyen en el recorrido del inversor minorista:
-
el atractivo de productos especulativos y volátiles entre inversores jóvenes;
-
el papel de las redes sociales y los influentes financieros;
- algunos riesgos asociados a la inversión en la financiación participativa (crowdfunding), en especial por la posible infravaloración de su iliquidez y riesgo;
-
los obstáculos derivados de la fiscalidad transfronteriza y las divergencias regulatorias nacionales, y
-
los enfoques meramente formales en la aplicación de las normas, que debe evitar la supervisión .
Próximos pasos
La ESMA aclara que este informe no contiene propuestas normativas definitivas, pero sí servirá de base para próximos trabajos como:
-
futuros dictámenes sobre los actos delegados de MiFID II;
-
revisión de sus directrices y orientaciones;
-
impulso de medidas de simplificación de la información al cliente;
-
ajustes en idoneidad, conveniencia y sostenibilidad;
-
refuerzo de la supervisión sobre nuevos canales y modelos de distribución, y
-
el apoyo a ejercicios de pruebas de consumidor para validar procesos y recorridos digitales.